Un poco de furia, de necesidad, de dolor, en eso se ha basado mi escencia estos últimos tres años; es duro admitirlo pero me perdí, tuve miedo aquel día que me arrancaron la vida que hasta entonces conocía, el demonio se apodero de mi y de la incertidumbre llego el terror de no saber que camino tomar.
Él me ofreció comprar mi alma, darme un nuevo destino y en harapos y muerta de hambre de justicia me negué le di la espalda y hoy no se si volveré a tener la misma fuerza de entonces. Perdí la esperanza en la humanidad, -en la mía- no entendí cual fue mi error y hoy lo se; la transparencia de mi alma a los demonios no les gustan las cosas transparentes “Stella Alba” me llamaban como la última estrella que desaparece en el albor del nuevo día, me urge esa luz ya no la encuentro y seguro que ya no la irradio.
¿Cómo hacerlo si acabaron con lo que fui? ¿Cómo hacerlo si se rompieron en mil pedazos el corazón que palpitaba de pasión por lo que era y lo que hacia?
La noche esta por terminar y aun busco esa última estrella que me recuerde lo que soy