“si te fijas en el curso de la historia, te vas a dar cuenta que después de las comunidades prehistóricas, siguió el esclavismo, luego el feudalismo, después el capitalismo y todo eso te enseña que el hombre vale más cuanto mas dinero tiene en una cuenta bancaria, y eso está mal, eso no es así. Un hombre vale más cuanto más pueda hacer por los demás”
Hace mucho tiempo que no me recordaban este principio básico de las cosas en las que verdaderamente creo, hace mucho que no me emocionaba tanto por escuchar una entrevista, era una mujer pasando los 50 años, vestida con pantalón de mezclilla deslavado or el uso, una blusa rosada y con barras negras, como toda ama de casa latinoamericana, para rematar ataviada con un lindo reboso negro de lana, como los que tejen en México y se venden con etiqueta made in Taiwán.
Hablaba de su papi, tal y como habla una nena de seis años del suyo, como un gran héroe, la diferencia, es que su papi si lo es, mientras que su tío según el mundo, es un dictador, efectivamente, hablo de la hija del Che, el famoso Che Guevara, de ese hombre cuya imagen ha sido mal baratada a 20 pesos la playera con su cara estampada para que las chicas y chicos fashion puedan lucir a la moda, aparentando portar prendas de marca Habana furor.
Gracias a Dios qe mataron al Che, si estuviera vivo, seguramente Gael García no habría hecho una película basada en su vida, seguramente los gringos estarían haciendo fiesta como cada vez que se cae Fidel y si estuviera vivo escondido por ahí, seguramente ya se habría dado un tiro, al ver lo que han hecho con el.
Esa entrevista, que me mostró un mucho del pueblo que me encanta, me recordó que la lucha por una utopía vale la pena, que no es simple sobrevivir en un mundo adverso, que un ser humano que da su vida por conseguir un sueño, mas vale que no despierte, que la humanidad aun tiene un poco por rescatarse.
Quiero creer, en esa utopía, de un mundo en el que el ser humano voltee a su lado y pueda tender la mano a quien lo necesite, sin importar las consecuencias, sin embargo, vivo en un micro mundo que es el reflejo vil de nuestra humanidad, conozco un hombre que no se preocupa por coleccionar vehículos ni cuentas bancarias, sin embargo no podría mencionar su nombre porque ellos no lo entenderían, que se ha dedicado a dar por el simple hecho de cubrir su cuota social.
Curiosamente es también fuerte seguidor del Che, fiel estudioso de sus enseñanzas, por lo menos eso es lo quiero creer, que la prostitución de mi intelecto no fue en vano, esa mujer, me recordó quien soy, me recordó porque elegí estar aquí, me encanta la idea de que en mis ojos se vea ese brillo en los ojos con tanta esperanza y tanta satisfacción como los de esa mujer, sentir tanta paz como la que ella reflejaba.
Mantener mi influencia rojilla, y no perderla como muchos de nuestro padres lo hicieron al ingresar al inmenso mundo de los burócratas, quiero seguir convencida de que un ser humano vale mas cuanto mas pueda hacer por sus semejantes en beneficio de su sociedad, y en ayuda de quien mas lo necesite, quiero mantener esa herencia, quiero seguir creyendo en el che, en Fidel, quiero seguir queriendo ir a Cuba antes de que la muerte venza a Fidel, quiero creer otra vez en mi.
Hace mucho tiempo que no me recordaban este principio básico de las cosas en las que verdaderamente creo, hace mucho que no me emocionaba tanto por escuchar una entrevista, era una mujer pasando los 50 años, vestida con pantalón de mezclilla deslavado or el uso, una blusa rosada y con barras negras, como toda ama de casa latinoamericana, para rematar ataviada con un lindo reboso negro de lana, como los que tejen en México y se venden con etiqueta made in Taiwán.
Hablaba de su papi, tal y como habla una nena de seis años del suyo, como un gran héroe, la diferencia, es que su papi si lo es, mientras que su tío según el mundo, es un dictador, efectivamente, hablo de la hija del Che, el famoso Che Guevara, de ese hombre cuya imagen ha sido mal baratada a 20 pesos la playera con su cara estampada para que las chicas y chicos fashion puedan lucir a la moda, aparentando portar prendas de marca Habana furor.
Gracias a Dios qe mataron al Che, si estuviera vivo, seguramente Gael García no habría hecho una película basada en su vida, seguramente los gringos estarían haciendo fiesta como cada vez que se cae Fidel y si estuviera vivo escondido por ahí, seguramente ya se habría dado un tiro, al ver lo que han hecho con el.
Esa entrevista, que me mostró un mucho del pueblo que me encanta, me recordó que la lucha por una utopía vale la pena, que no es simple sobrevivir en un mundo adverso, que un ser humano que da su vida por conseguir un sueño, mas vale que no despierte, que la humanidad aun tiene un poco por rescatarse.
Quiero creer, en esa utopía, de un mundo en el que el ser humano voltee a su lado y pueda tender la mano a quien lo necesite, sin importar las consecuencias, sin embargo, vivo en un micro mundo que es el reflejo vil de nuestra humanidad, conozco un hombre que no se preocupa por coleccionar vehículos ni cuentas bancarias, sin embargo no podría mencionar su nombre porque ellos no lo entenderían, que se ha dedicado a dar por el simple hecho de cubrir su cuota social.
Curiosamente es también fuerte seguidor del Che, fiel estudioso de sus enseñanzas, por lo menos eso es lo quiero creer, que la prostitución de mi intelecto no fue en vano, esa mujer, me recordó quien soy, me recordó porque elegí estar aquí, me encanta la idea de que en mis ojos se vea ese brillo en los ojos con tanta esperanza y tanta satisfacción como los de esa mujer, sentir tanta paz como la que ella reflejaba.
Mantener mi influencia rojilla, y no perderla como muchos de nuestro padres lo hicieron al ingresar al inmenso mundo de los burócratas, quiero seguir convencida de que un ser humano vale mas cuanto mas pueda hacer por sus semejantes en beneficio de su sociedad, y en ayuda de quien mas lo necesite, quiero mantener esa herencia, quiero seguir creyendo en el che, en Fidel, quiero seguir queriendo ir a Cuba antes de que la muerte venza a Fidel, quiero creer otra vez en mi.