miércoles, junio 11, 2008

ÍDOLO DE ARENA


Un secreto guardado por mas de 20 años me fue revelado, no hacia falta hacerlo pero supongo fue tu escape y liberación de aquello que aceptaste y guardaste con tanto dolor y rencor, la verdad no hacia falta el ídolo había caído hace mas de 4 años, ya no era necesario, las verdades no son eternas, siempre caducan.

Me di cuenta que no eras el hombre honesto y honrado que creí, con el que viví. Y con esto se desmoronó el último pedazo de la estatua de arena que representaba tu ser, el único error que juré no cometiste, el que nunca entendería ahí está, ni hablar ya no tiene caso ni pensar en reproches, hoy has vuelto a morir y no me duele porque descubrí que nunca supe quien eras, nunca te conocí que lástima seguro fuiste interesante.

Hoy estás mas allá del bien y del mal, la verdad prescribió y ya no tiene importancia, hay cargas que pesan mucho y tu lastre fue grande, pero el de ella lo es más, aun no lo olvida y lo peor es que tu nunca dijiste perdón.

El viento se llevó los últimos granos de arena que formaban tu estatua, ese figurín del que solo quedaban los pies y los cimientos aparentemente fuertes primero de acero, después de concreto, ni de barro, tan solo de arena que se eleva al atardecer, cruzando aquel océano y llegando al enorme sol naranja donde todo ocurrió para despertar un poco tu memoria con tu aroma y perderte para siempre en la inmensidad de un recuerdo y una verdad caduca.