martes, marzo 30, 2004

HOY DEJÉ LIBRE AL FANTASMA DE MI PADRE

Para liberar mi espíritu decidí dejarlo volar, sin pensar en las palabras tan sólo vagó por mi cuerpo y se apoderó de mis manos.

Quiero ser muy clara en esto, tengo una necesidad y la voy a cubrir, me canse de máscaras, me canse de ser valiente, esto me ahoga y ya no lo quiero atorado en mi garganta, lo tengo como una de esas bolas de pelos que los gatos y los perros tienen atoradas en el cogote y que hacen contracciones para sacarlo, pero hasta que vomitan esa cosa amarilla como con espuma pueden sacar esa bola de pelos que no los deja respirar. Yo he llegado a pensar que esa cosa amarilla que uno vomita no es otra cosa que tu vida metida en licuadora, porque yo si he vomitado eso, que dicen los que saben que es bilis, que porque uno hace muchos corajes; y entonces volvemos a lo mismo, uno expulsa por la boca la vida, la saca la vomita, por eso los muertos quedan con la boca abierta, porque si no fuera vida eso que dicen que es bilis, entonces ¿porqué sacarla cuando uno tiene un sentimiento tan intenso como el coraje y el odio?.

Y yo les voy a decir como es que yo relaciono todo esto, mi padre está muerto y 20 días antes deque nos hiciera su graciosaza de morirse me hizo vomitar ¿”bilis”? y el día en que murió yo quería vomitar otra vez porque estaba furiosa con él, se le hizo muy fácil un día morirse sin pedirnos permiso para irse, ¿Qué digo sin pedirnos? El Maestro Sabines, habló de nosotros, y me arrancó las lagrimas que te pertenecen, las mismas que yo no quería brindarte, porque para serte franca no me molestó del todo que murieras, y no por no quererte y no por no necesitarte mas bien por amarte tanto y seguir haciéndolo, porque con todo lo que eras con todo lo que representabas te estabas muriendo y me estabas matando, me arrastrabas contigo a tu amargura, a tu dolor.

Sabia que morirías pero porque tenías que hacerlo así, porque tenías que llevarte tantas cosas contigo, porque tenias que dejarme con tantas dudas, porque si sabias que morirías no pudiste ser un padre, porque no irte y dejarme un poquito de ti, porque no regalarme un poco de lo que regalaste a la gente que te cargó en sus brazos cuando eras niño, cuando eras un joven sensible y dulce. Ese hombre del que hablan yo no lo conocí nunca, conocí tu eterno vientre amplio, tus manos llenas de marcas porque las veía todos los días sin que lo notaras, quería conocerlas y grabarlas en mi mente, retratarlas y podía contar tus arrugas y decirte exactamente cuantas tenias en cada dedo; hasta el día en que moriste, me di cuenta que no eran tan grandes y que eran muy suaves.

Dañaste mi recuerdo de tus manos, las recuerdo ensangrentadas torturadas por las agujas que luchaban por darte vida gota a gota, recuerdo verte arrancarte esas tripas de plástico y gritar ¡ya quítenme esto! ¡Sáquenme de aquí! Yo sabia que eran tus últimos latidos, yo sabia que estabas malgastando tu energía, y eso en verdad me encabronaba, ¿no podías usar esos últimos aliento para besar a mi madre, a tu esposa? Ese ser que te acompañó de día y de noche que pasó 7 días y 7 noches en vela al lado de tu lecho, y para quien solo tenías reproches, ese ser que cuando la obligamos a comer algo mientras tu dormías te besó en la frente, porque moría por tu último beso y solo podía robártelo mientras tu estabas inconsciente.

Porque no usar tus últimos momentos para regalarnos a todos un poco de paz, porque tener tanto miedo a decir me estoy muriendo, porque temimos tanto decirte te estas muriendo, lo ultimo que hiciste fue el tiro de gracia para mi madre y para mi, tuve un milagro y estaba segura de poder conseguir que te quedaras un poco mas, fue el único día que las dos nos separamos de ti por un momento, tu sabias que esa tarde partirías y te lo guardaste, sabías que queríamos decirte adiós en tu último momentote conciencia que queríamos escuchar tu voz por última vez, y cuando estábamos entrando al lugar al que la gente va a morir antes de poder verte te moriste, un segundo antes de que nosotras llegáramos a ti, mi madre estuvo día y noche contigo, yo estuve día y noche pendiente de ti, te dijimos “te quiero” y respondiste solo si y te buscamos ese día pero tu ya no estabas ahí…

…Ya no tenias las lanzas que perforaban tus brazos ensangrentados y amoratados, tus piernas extendidas negras al punto de gangrena, tu boca abierta con un tubo por el que se te escapó el alma, tus ojos entreabiertos, nunca había visto un muerto tan de cerca, y no quería que fueras tu él primero. Ahora puedo tratar de entender que todo lo haces a tu modo como siempre, como tu estabas seguro que era el modo correcto de hacer las cosas, ahora entiendo que querías que te dejáramos morirte sin tanto alboroto tu nunca quisiste hacer un circo de tu muerte hoy eres un montón de cenizas que mi mamá no quiere tirar porque las ama, tu sabias muy bien que Sabines dijo: “Cuando tengas ganas de morirte no alborotes tanto: muérete y ya.” y tu así lo hiciste, nomás te moriste como quisiste y cuando quisiste.
Yo aprovecho, para decirte que esa fue la lección más grande que me diste, y me enseñaste que cuando te mueres así nomás la muerte tiene forma de sonrisa y de paz, ¡Que bueno que te moriste! Ya te lo merecías mi viejo lindo, te merecías un poco de paz y la obtuviste, gracias por tu vida y mil gracias por tu muerte; pero nomás hazlo una vez no le agarres gusto, yo ya desperté, tu sigue durmiendo, parafraseando a Sabines, fuiste mi padre por 20 ó 25 años me hubiera gustado que lo fueras por más. No, ese fue el tiempo que te tocó estar y así estuvo bien, de haberte quedado más tiempo no habría sacado hoy el día en que cumplirías 56 años todo el amor disfrazado de dolor que siento por la muerte de mi padre, aquél que me hizo vomitar el coraje y la vida 20 días antes de que se muriera.



miércoles, marzo 24, 2004

BREVE CARTA A UNA MUÑECA CON LAS ALAS ROTAS

Es curioso como subes y bajas sin tocar nunca suelo firme, la niña está rota, y me pide que la ayude a encontrar sus trozos y ponerlos en su lugar ¡Pinche escuincla egoísta y narcisista! Que más completa quieres estar? Eres lo más entro que conozco. Eso sí, tus pinches máscaras ya me tienen hasta la madre, hace mucho que no te veo, hace mucho tiempo que no me dejas ver tu resplandor maquiavélico y me niego a pensar que lo único que te hacia latir era la cadena que tenias atada a los pies y que te dejaban extender tus alas.

Amiga, aun sigues volando, aun sigues latiendo, pero te empeñas en usar alas que no son tuyas y en subirte a corazones en los que vives apretada, y no los necesitas no quieras meterte a ellos, conozco el tuyo hace mucho tiempo y aun lo encuentro entre las máscaras, tus ojos aun tienen un brillo (ya muy lejano) en donde aun permanece tu esencia, no busques en este mundo podrido, aquí no vale la pena, tu mundo es mejor que esta porquería; habemos mucha gente que aun te necesita.

Por favor pequeña niña no nos niegues tu mundo déjanos entrar a él nuevamente y regresa a él que es ahí donde se encuentran los pedazos de tu alma.